El lúpulo Cascade destaca por su aroma cítrico intenso, parecido al del pomelo, con un fondo floral y un ligero toque especiado y picante. Este lúpulo aporta un amargor que no es muy fuerte pero sí perceptible, lo que ayuda a equilibrar el sabor dulce de la malta en la cerveza. Este perfil proviene de su composición de terpenos, siendo el mirceno y el linalol los más predominantes, que son responsables de estas notas.
Fue desarrollado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y lanzado al mercado en 1972. Desde entonces Cascade se ha convertido en uno de los lúpulos estadounidenses más populares de todos los tiempos, representando hoy alrededor del 10% de todo el lúpulo cultivado en los Estados Unidos y siendo durante muchos años la variedad más cultivada, antes de ser superado por Citra en 2018.
Cascade tiene un contenido moderado de ácidos alfa, entre 4.5% y 7%, lo que significa que ofrece un amargor no demasiado intenso pero sí perceptible y agradable. Esta característica lo hace ideal para cervezas como las American Pale Ale y las American IPA, donde se busca un equilibrio entre el amargor suave y un aroma atractivo y fresco. Su versatilidad también permite que se use en variedades experimentales y otros estilos de cerveza que desean destacar por un perfil aromático cítrico y floral. El lúpulo Cascade ha sido clave en la evolución de la cerveza artesanal estadounidense, ayudando a definir el sabor de muchas cervezas populares hoy en día.
Hoy existen otras variedades como la Australiana (Tasmania) y de Nueva Zelanda.