Una Black IPA es una cerveza artesana con la sequedad, el equilibrio de lúpulo y las características de sabor de una IPA Americana, pero de color oscuro. Las maltas más oscuras añaden un sabor suave, no un carácter fuertemente tostado o quemado. La facilidad para beberla es un aspecto fundamental en este estilo de cerveza.
La mayoría de ellas son de intensidad moderada: el balance y la impresión general de una IPA estadounidense con un tostado contenido similar al encontrado en las Schwarzbier. Sin el carácter torrefacto-quemado de las Porter y Stout americanas, con menos cuerpo y mayor suavidad y bebibilidad.